llamas gigantes
a veces dejan un rastro
una pequeña marca
una cicatriz con forma de medialuna
unas veces un poema
otras veces muchos
unas veces una canción
y otras varias
tanto queda como me hicieran rodar
caer
desmedirme
enceguecer
la matemática es simple
despiadada
porque a veces no queda
nada de nada
yo creo que así como hay un cielo para los perros
los cometas extraviados
y las muchas cosas perdidas en la infancia
seguro hay también uno
para esos amores que aún
desventurados y fallidos
fueron verdaderos
o enormes
o risueños
y por allí andará mi hermoso tan hermoso
saltando de nube en nube
jugando con otros como él
sin reticencias
pleno y afortunado
entregado por completo
y de nuevo feliz
(todo lo mejor esta por venir mi querido tan querido amor fallecido, te extraño, pero de eso no voy a decir más nada).
No hay comentarios:
Publicar un comentario